Invento de la cocina

invento de la cocina

Cocina de Gas

En 1820 se creó la primera cocina de gas de la Historia llamada “lámpara térmica”, en 1802. Las primeras estufas de gas se desarrollaron en la década de 1820.

El inglés James Sharp, patentó una estufa de gas en 1826 en Northampton (Inglaterra) y abrió en 1836 una empresa para la producción de estufas de gas.

Esta estufa de gas se muestra en la gran exposición en Londres en 1851, pero sólo en la década de 1880, la estufa de gas fue un éxito comercial en el Reino Unido.

En Alemania, las estufas de gas también se empezaron a construir a gran escala en el siglo XIX, especialmente en las ciudades que se disponía de las redes de gas para el alumbrado.

El funcionamiento de una cocina de gas era mucho más fácil, y más limpio que el de una estufa de carbón, debido a que el combustible proviene de la línea de gas y no había que limpiar la ceniza que se acumula después de su uso.

Cocina económica

Esta clase de cocina es una adaptación de la estufa para usarla como cocina, fue la cámara de fuego: el fuego fue encerrado por tres lados por muros de mampostería y cubierto por una placa de fundición.

En 1735 apareció el primer diseño que encerró totalmente el fuego, se llamó “Estufa Castrol”, y la inventó el arquitecto francés François Cuvilliés (1695-1768). Esta era una construcción de mampostería con varios fogones cubiertos por chapas perforadas de hierro. También se conoce como “cocina de estofados” (stew stove).

Cerca del final del siglo XVIII, el diseño fue refinado colgando los potes en agujeros a través de la placa superior de hierro, mejorando así la eficiencia térmica aún más.

Cocina eléctrica

La cocina eléctrica se hizo popular para sustituir las cocinas de combustible sólido (leña o carbón), que requieren más mano de obra para operar y mantener.

Las cocinas eléctricas más modernas vienen en una unidad con una función de campanas extractoras y son programables. La base sobre la que se funda la cocina eléctrica está ligada al invento de las estufas eléctricas. En 1892, una década después de que Edison diera a conocer la lámpara incandescente, el ingeniero inglés Rookes Evelyn Bell Crompton (1845-1940) y J. H. Dowsing patentaron la primera estufa eléctrica para uso doméstico.

El nuevo aparato consistía en un alambre de alta resistencia enrollado varias veces alrededor de una placa rectangular de hierro. El alambre, que al conducir la electricidad adquiría un brillo blanco anaranjado, estaba situado en el centro de una pantalla parabólica que concentraba y difundía el calor en un haz.

No tardaron en aparecer modelos perfeccionados de estufas eléctricas, y dos de los más notables fueron el de 1906, debido al inventor estadounidense Albert Leroy Marsh (1877-1944)) cuyo elemento radiante, de níquel y cromo, podía alcanzar temperaturas al rojo blanco sin fundirse; y la estufa británica de 1912, que sustituyó la pesada placa de hierro en la que se enrollaba el alambre calefactor por un elemento ligero de

Cocina solar de Mouchot

Esta cocina nació de la idea de su inventor, que no era otra que, encontrar una fuente de energía alternativa para el carbón, escaso y caro en aquella época.

En 1860 el profesor, físico y matemático francés Agustin Mouchot (1825-1911), construyó una cocina solar, prolongando así el trabajo de otros dos pioneros e inventores como eran el alpinista y geólogo suizo Horace-Bénédict de Saussure (1740-1799) y el físico francés Claude Servais Mathias Pouillet (1791-1868).

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