Invento de la Cama

Fueron los egipcios y los asirios quienes, más o menos en la misma época, pero en diferentes lugares, inventaron las primeras camas. La invención de la cama está datada en torno al año 3.500 a. C. y su evolución en el tiempo ha sido continua hasta llegar a las camas con las que contamos en la actualidad, las cuales surgieron hacia mediados del siglo XIX.

Hasta entonces se solía dormir sobre paja o sobre hojas de maíz, y siempre a ras de suelo. Las primeras camas que nos elevaron del suelo eran bastante primitivas, si bien cabe decir que primero se inventó la almohada y posteriormente el colchón. Los romanos, por ejemplo, rellenaban bolsas de tela con lana, juncos y, a veces, plumas, formando así su colchón. Con la caída del Imperio Romano, la paja recobró protagonismo y volvió a ser un elemento fundamental para acomodarnos a la hora del sueño.

De la época del Barroco en adelante (siglo XVI) comenzaron a aparecer las camas de 4 columnas, generalmente pertenecientes a la gente de la nobleza o gente adinerada, estas camas estaban sostenidas por una serie de cuerdas que actuarían como somieres. A día de hoy siguen estando de moda estas camas con dosel, o “camas de la grandeza”.

Las camas, tal y como las conocemos hoy, se empezaron a difundir con el surgimiento de los colchones de muelle, que fueron posibles gracias a la invención del muelle helicoidal, en 1865, obra del arquitecto alemán Heinrich Westphal (1889-1945), sin embargo, estos muelles cilíndricos eran algo inestables y, por ello, la creación del muelle cónico, unos años después, supuso una gran mejora en las condiciones del descanso.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *