Invento de la Calculadora Mecánica

Es un aparato o sistema de cómputo y cálculo que basa su funcionamiento en un principio mecánico para devolver los resultados de una operación aritmética. El matemático alemán Wilhelm Schickard (1592-1635) en 1624 ya había realizado un diseño previo, aunque no hay evidencias de que llegara a construirse y estaba incompleto, ya que hubiera necesitado muelles y engranajes adicionales para funcionar correctamente.

En 1642, el matemático y físico francés Blaise Pascal (1623-1662) diseñó y construyó la primera calculadora del mundo de la que existe constancia, a la que llamó “Pascalina”. Era una pequeña caja de madera bastante incómoda que tenía en la tapa una hilera de discos numerados, con los agujeros para introducir los dedos y hacerlos girar.

Cada disco tenía una ventanilla, y había toda una hilera de ventanillas bajo la hilera de discos: de derecha a izquierda se alineaban las unidades, decenas, centenas, milésimas, etc. Cuando una rueda daba una vuelta completa, avanzaba la otra rueda situada a su izquierda. No obstante, la “Pascalina” tenía varios inconvenientes y no era del todo fiable. En 1670 el lógico y matemático alemán Gottfried Wilhelm Leibniz (1646-1716) perfeccionó esta máquina, e inventó una que también podía multiplicar y dividir.

Hasta el siglo XIX no se empezaron a construir calculadoras mecánicas "en serie", ya que, aunque los conceptos estaban ya establecidos, la tecnología anterior no podía llevarlos a la práctica. Principalmente se construyeron máquinas siguiendo o bien el sistema del Cilindro de Leibniz, o bien el sistema de la Rueda de Odhner o el sistema ingeniado por el ingeniero francés León Bollée (1870-1913), todos ellos eran sistemas mecánicos.

Calculadora Multiplier

El industrial e ingeniero francés Léon Bollée (1870-1913) diseñó en el año 1887, la primera máquina de calcular que realizaba una multiplicación directa, es decir, sin necesidad de repetir las sumas y las restas. Aunque, parece ser que 10 años antes, el periodista e ingeniero español Ramón Verea (1833-1899), ya había inventado un pequeño ingenio al que llamó “Verea Direct Multiplier”, esta calculadora realizaba las multiplicaciones de una forma directa.

La máquina de Bollée era rápida y eficaz ya que incorporaba un dispositivo que almacenaba mecánicamente las tablas de multiplicar, Bollée denominó este ingenio “Multiplier” y desarrolló 3 versiones patentadas en Francia, Alemania, Bélgica y Hungría. Pero, aunque era una máquina que funcionaba correctamente se fabricaron pocos ejemplares. La Multiplier el 1889 ganó una medalla de oro en la exposición de París y el 1892 en la exposición de Tours. El principio de multiplicación directo de Bollée fue utilizado por Otto Steiger (1858-1923) y Hubert Hopkins, en sus respectivas máquinas, la “Millonaire” y “Moon-Hopking Machine”.

Calculadora Universal

El matemático alemán Gottfried Wilhelm Leibniz (1646-1716) se propuso la tarea de mejorar las máquinas de cálculo construidas hasta entonces, la “Pascalina” del matemático y físico francés Blaise Pascal (1623-1662) y la “Máquina de Cálculo Trigonométrico ” del matemático inglés Samuel Morland (1625-1695).

El proceso fue ciertamente largo, el primer prototipo data de 1671 y el modelo definitivo es de 1694, pero el resultado fue espectacular, puesto que la “Calculadora Universal” de Leibniz no sólo sumaba y restaba, sino que también podía multiplicar y dividir. Para conseguir multiplicaciones y divisiones.

 

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